Álex Aguinaga, uno de los máximos referentes en la historia del balompié nacional, rompió el silencio en medio de la delicada situación que atraviesa La Tri en el certamen mundialista. Mientras el equipo se ve obligado a buscar un triunfo histórico ante Alemania para evitar la eliminación, la falta de apertura de la Federación Ecuatoriana de Fútbol hacia sus leyendas ha vuelto al centro del debate. El histórico capitán reveló detalles sobre los intentos fallidos por asumir la conducción técnica del equipo, dejando al descubierto la postura de la actual dirigencia.
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El proyecto frustrado de Álex Aguinaga para la Selección de Ecuador al estilo Scaloni
Álex Aguinaga detalló en La Radio Redonda que su intención no era un simple interinato, sino una transformación estructural profunda para la Selección de Ecuador. La propuesta buscaba replicar el exitoso proceso de renovación que llevó a cabo la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) con Lionel Scaloni. Para ello, Aguinaga no estaba solo; se rodeó de referentes históricos de la talla de Antonio Valencia y Edison ‘Kinito’ Méndez, diseñando un plan integral que pretendía unificar los criterios de juego desde las categorías formativas hasta la categoría absoluta.
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Las razones del rechazo de Francisco Egas
A pesar de la trayectoria y el respaldo de los nombres involucrados, la respuesta de la FEF presidida por Francisco Egas fue el desinterés absoluto. «Ni se interesaron, ni les importó, ni les gustó», manifestó Aguinaga con evidente frustración. El exmediocampista explicó que los directivos nacionales prefieren optar por entrenadores extranjeros como una medida de protección política ante el fracaso, argumentando que si un técnico foráneo falla, la responsabilidad recae en el profesional, mientras que si un estratega ecuatoriano no consigue los objetivos, la culpa se le atribuye directamente a la dirigencia que lo contrató.
«Entiendo que quieren un salto de calidad, pero este termina siendo un brinco hacia el precipicio porque cada vez estamos más hundidos».
» Mucha gente me pregunta por qué nunca agarré la selección y la realidad es que nunca me invitaron a ser parte de ella. No se fijan en el entrenador ecuatoriano porque los dirigentes se protegen: cuando un extranjero fracasa, la culpa es del técnico, pero cuando un ecuatoriano fracasa, la culpa es de la directiva que lo contrató»

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