La jerarquía de Carlos Garcés no conoce techos. El delantero manabita volvió a ser el protagonista absoluto en la victoria 2-1 de Cienciano sobre el conjunto de Moquegua, un resultado que ratifica el gran presente de la legión ecuatoriana en el Torneo Apertura. Con una capacidad de definición intacta, el capitán del «Rojo Imperial» sentenció la remontada, extendiendo su racha goleadora a siete encuentros seguidos y consolidándose como el referente ofensivo más letal del campeonato peruano en la actualidad.

Resiliencia en el Cusco
El trámite del encuentro exigió la mejor versión colectiva de la «Furia Roja». Tras verse sorprendidos por un planteamiento sólido del rival que los puso en desventaja, los dirigidos por el cuerpo técnico cusqueño tuvieron que apelar al orden y la paciencia. Fue en el segundo tiempo donde el equipo recuperó el eje del mediocampo, asfixiando a la visita bajo la presión característica de la localía.
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El impacto de Carlos Garcés
El triunfo no solo pasó por los pies de Garcés. La solidez defensiva estuvo garantizada por Kevin Becerra, quien se mostró impasable en la zaga central durante los noventa minutos. Por su parte, Edgar Lastre aportó el desequilibrio necesario por las bandas para romper el bloque defensivo de Moquegua. Esta victoria deja a Cienciano en una posición de privilegio, demostrando carácter para revertir marcadores adversos y sostenerse en la pelea directa por el liderato del certamen.
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