La dura derrota de Tiago Nunes ante Macará por 0-2 ha encendido las alarmas en el entorno albo. En una tarde donde nada salió según lo planificado en el Rodrigo Paz Delgado, el estratega brasileño no esquivó los micrófonos y, con un tono de autoridad y calma, se puso al frente de las críticas. Para el entrenador, el resultado no pasa por errores aislados, sino por una responsabilidad colectiva que él encabeza como líder del proyecto técnico.
El respaldo de Tiago Nunes a la plantilla en un momento amargo
Tras el pitazo final, la narrativa en las gradas apuntaba a nombres propios, pero Nunes fue tajante. “No existen culpables. Un responsable por el resultado soy yo. No era lo que esperábamos”, afirmó. El técnico reconoció que el planteamiento de Macará fue efectivo, describiéndolos como un equipo «muy ordenado» que supo capitalizar las falencias del local.
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Errores puntuales y la formación de jóvenes talentos
El trámite del partido estuvo marcado por dos acciones determinantes: una falla en la salida del portero Gonzalo Valle y la expulsión prematura de Josué Caicedo. Lejos de señalar al canterano, el DT Tiago Nunes calificó la tarjeta roja como una etapa necesaria en el crecimiento profesional del futbolista. Para Nunes, señalar a un joven en formación sería contraproducente para el espíritu de grupo y el rigor de la competición nacional.





















