El exentrenador de los ‘albos’ Luis Zubeldía fue sometido a una angioplastia en Brasil. LDU reaccionó recordando su paso histórico por el club.
El mundo del fútbol sudamericano se vio sorprendido en las últimas horas tras conocerse una noticia delicada relacionada con la salud de Luis Zubeldía. El estratega argentino, quien supo ganarse el corazón de la hinchada ecuatoriana gracias a su exitoso paso por Liga Deportiva Universitaria, fue protagonista de un informe médico emitido desde Brasil.
Según la información que trascendió y fue comunicada mediante las redes sociales de Fluminense, el director técnico tuvo que ser intervenido quirúrgicamente del corazón. El procedimiento específico al que fue sometido el ‘Príncipe’ fue una angioplastia, una intervención necesaria para abrir arterias obstruidas y garantizar el correcto flujo sanguíneo, situación que encendió las alarmas en el ámbito deportivo.

La respuesta inmediata de Liga de Quito
La noticia no tardó en llegar a las oficinas de Ponciano. Al enterarse de la situación médica de su exentrenador, Liga de Quito no dudó en pronunciarse. El vínculo entre el club y el argentino sigue latente, especialmente tras la gloria alcanzada recientemente.
El cuadro universitario utilizó sus canales oficiales para transmitirle al entrenador argentino los mejores deseos en este momento crucial. Tras confirmarse que Zubeldía salió de manera exitosa de la operación de corazón antes mencionada, el club le dedicó un mensaje cargado de emotividad y respeto.
El mensaje del ‘Rey de Copas’
Acompañando sus palabras con una fotografía icónica de la Copa Sudamericana 2023 —trofeo que el argentino levantó como DT del conjunto albo—, la institución posteó: «Desde Liga Deportiva Universitaria enviamos un afectuoso saludo a Luis Zubeldía, deseándole una pronta y completa recuperación».
Este gesto resalta la huella imborrable que dejó el técnico en el equipo capitalino. Para cerrar su comunicado, y pensando en su futuro inmediato en el fútbol brasileño donde actualmente se desempeña, Liga de Quito finalizó con una arenga de aliento: «¡Muchos ánimos y los mejores deseos!». Una muestra clara de que, a pesar de la distancia, el respeto mutuo permanece intacto.

