Aficionados pierden la paciencia tras dos derrotas consecutivas en la Fase 2, mientras el Bi-Tri refuerza su plantilla para enfrentar el duro calendario que se avecina.
La situación en El Nacional se ha vuelto insostenible para muchos de sus hinchas. Tras un inicio desastroso en la Fase 2 de la LigaPro, con dos derrotas consecutivas, la presión sobre el entrenador Marcelo Zuleta ha llegado a un punto crítico. La barra del equipo, conocida como la Marea Roja, ha dejado clara su postura: quieren fuera al técnico argentino de 60 años. Pancartas y grafitis con mensajes contundentes aparecieron en el complejo del club en Tumbaco, exigiendo un cambio urgente en la dirección del equipo.
«Fuera Zuleta, queremos un club libre de nepotismo» y «Fuera Zuleta, jugadores respeten a la hinchada» fueron solo algunos de los mensajes firmados por la barra #MRec, dejando en evidencia el creciente malestar entre los aficionados. Zuleta, quien ya tuvo un paso previo por el club en 2019, asumió nuevamente las riendas del equipo en abril de este año tras la destitución de Ever Hugo Almeida. A pesar de haber cerrado la Fase 1 de manera prometedora con cinco victorias y una derrota, el inicio de la Fase 2 ha sido un golpe duro para el club y sus seguidores.
Un Inicio Difícil
El primer revés llegó en el debut de la Fase 2, cuando El Nacional cayó 2-0 ante Universidad Católica en su propio estadio. La esperanza de una rápida recuperación se desvaneció el último fin de semana, cuando el equipo sufrió una dolorosa derrota por 3-1 ante Macará, también en casa. Estas dos derrotas han encendido las alarmas y el descontento de los hinchas se ha hecho sentir con fuerza.
El próximo reto no será más sencillo, ya que el equipo se enfrenta a Emelec en el George Capwell este domingo 18 de agosto. Será un partido crucial para el futuro de Zuleta en el club, y muchos se preguntan si podrá revertir la situación y recuperar la confianza de los hinchas y la directiva.
El Respaldo de la Directiva
A pesar del creciente clamor popular, Marcelo Zuleta cuenta con el respaldo del presidente de El Nacional, Marco Pazos. En una reciente entrevista con MachDeportes, Pazos fue contundente en su apoyo al entrenador: «Pierde dos partidos y los hinchas ya piden la cabeza del técnico, así no funcionan las cosas, eso no va a pasar». Esta declaración deja claro que, al menos por ahora, Zuleta seguirá al frente del equipo, aunque la presión continúa en aumento.
Nuevos Refuerzos para un Futuro Incierto
Ante la difícil situación, El Nacional ha decidido reforzarse para lo que resta de la temporada. El club ha sumado a sus filas a dos jugadores que recientemente quedaron libres en Barcelona debido a la decisión del entrenador Ariel Holan de no contar más con ellos. Se trata de Gabriel Cortez y Mario Pineida, dos futbolistas con experiencia y calidad, quienes podrían aportar la chispa que necesita el equipo para cambiar el rumbo.
Además de Cortez y Pineida, El Nacional también ha cerrado la incorporación de Elian Carabalí, un joven delantero de 24 años que llega tras una destacada actuación en Cumbayá durante la Fase 1 de la LigaPro, donde marcó tres goles y dio una asistencia en 13 partidos.
Estos refuerzos llegan en un momento crucial para el equipo, que necesita urgentemente mejorar su rendimiento si quiere aspirar a algo más que evitar el descenso esta temporada. La afición espera que estos nuevos fichajes puedan integrarse rápidamente y hacer la diferencia en los próximos partidos.
Un Camino Lleno de Obstáculos
El futuro de El Nacional en la LigaPro se presenta complicado. El club no solo enfrenta la presión de sus hinchas, sino también problemas económicos que han dificultado la habilitación de refuerzos. A pesar de estos desafíos, el equipo logró avanzar en la Copa Ecuador tras vencer a Baños Ciudad de Fuego por 4-2, lo que muestra que, a pesar de todo, hay destellos de esperanza.
Sin embargo, la situación actual requiere más que destellos. El Nacional necesita una transformación profunda si quiere recuperar la confianza de sus aficionados y aspirar a mejores posiciones en la tabla. El próximo partido contra Emelec será una prueba de fuego no solo para Zuleta, sino para todo el equipo. Una nueva derrota podría significar el punto de no retorno para el técnico argentino, y la directiva tendrá que tomar decisiones difíciles si los resultados no mejoran.
El ambiente en El Nacional está al rojo vivo, y el desenlace de esta historia es incierto. Lo que es seguro es que la afición no se quedará callada y seguirá haciendo sentir su voz hasta que vea cambios reales en el rendimiento del equipo.




















