Quito enfrenta riesgo de racionamientos de agua si no llueve pronto. Los embalses principales muestran niveles críticos y la situación podría empeorar.
La falta de lluvias en Quito ha llevado a sus embalses de agua potable a niveles preocupantes. Las autoridades advierten que, si la sequía continúa, los racionamientos de agua potable podrían ser inevitables.
Los embalses Salve Faccha y La Mica al borde de su capacidad mínima
En Quito, los dos principales embalses que abastecen de agua potable a la ciudad están en una situación delicada. El embalse Salve Faccha, que provee al norte de Quito, y La Mica – Quito Sur, que abastece al sur de la ciudad y al norte de Machachi, han experimentado una baja en sus niveles de agua debido a la falta de lluvias. Andrés Baquero, jefe del Sistema Papallacta Integrado de la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (Epmaps), afirma que los niveles actuales son inferiores a lo proyectado.
Según las proyecciones, el embalse Salve Faccha debería estar a 3.888 metros sobre el nivel del mar (msnm), pero actualmente se encuentra en 3.887 msnm. Aunque la diferencia parece mínima, el embalse está a solo cinco metros de su nivel de operación mínimo, y cada día sin lluvia aumenta el riesgo.
Desafíos en el embalse La Mica y la acumulación de sedimentos
La situación en el embalse La Mica – Quito Sur es similar. El nivel del agua está a tres metros de alcanzar su límite mínimo, y la sequía ha intensificado el arrastre de sedimentos y escombros, lo cual obliga al personal de Epmaps a limpiar las rejillas de captación de cuatro a cinco veces al día, en contraste con las limpiezas diarias que eran suficientes en el pasado.
Abastecimiento garantizado hasta diciembre, pero ¿y después?
Epmaps ha asegurado que, al menos hasta diciembre, Quito no enfrentará cortes de agua. Sin embargo, de no mejorar la situación climática, los embalses podrían sufrir una caída que forzaría racionamientos a inicios de 2025. En septiembre, se implementó un plan de emergencia para evitar colapsos en la distribución de agua hacia sectores del sur, centro y centro-norte de la ciudad, cuando el caudal del río Pita disminuyó, dejando a más de 100 barrios sin agua entre el 27 y el 29 de ese mes.
Para prevenir futuros cortes, Epmaps ha intensificado el monitoreo de los embalses y el consumo de agua en la ciudad. Las autoridades municipales insisten en la necesidad de hacer un uso racional del agua potable y recomiendan que se eviten actividades como el lavado de autos y el riego de jardines.
Problemas de abastecimiento en zonas altas de Quito
En las zonas altas de Quito, como los barrios La Pisulí, La Roldós, San Fernando y La Argelia, los cortes de agua se han convertido en un problema frecuente, agravado por la crisis eléctrica que afecta al país. Estos barrios dependen de sistemas de bombeo que requieren electricidad, y los recientes apagones han interrumpido el servicio por varias horas cada día.
Ante los reclamos, la Alcaldía solicitó a la Empresa Eléctrica Quito que suspendiera los cortes de luz en las áreas donde operan los sistemas de bombeo que abastecen al noroccidente de la ciudad. Aunque esta solicitud fue aprobada parcialmente, otros sectores aún experimentan interrupciones diarias.
Epmaps espera recibir seis generadores móviles antes de que finalice 2024 para atender estas zonas afectadas y, en 2025, adquirir 25 generadores fijos adicionales para minimizar el impacto de los apagones.