
El partido entre Orense y Delfín por la novena jornada de la temporada 2026 dejó un sabor amargo en la afición machaleña. En un escenario como el Estadio 9 de Mayo, donde la localía suele ser un factor determinante, el equipo de la provincia de El Oro no logró descifrar el cerrojo defensivo de los cetáceos, configurando un 0-0 que castiga la falta de creatividad en los últimos metros de ambos planteles.
Un mediocampo de fricción entre Orense y Delfín
El trámite del compromiso se caracterizó por ser sumamente trabado. Desde el pitazo inicial, el respeto mutuo neutralizó las bandas y obligó a que el juego se concentrara en el círculo central. Las transiciones fueron lentas y las defensas siempre estuvieron bien perfiladas, evitando que los delanteros lograran quedar mano a mano con los porteros. La escasez de emociones fue la tónica de unos 90 minutos donde la pierna fuerte prevaleció sobre el juego asociado.
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La intervención del VAR en el cierre del cotejo
Cuando el partido agonizaba en los minutos adicionales, la temperatura subió debido a una acción polémica dentro del área de Delfín. Los jugadores de Orense reclamaron airadamente una pena máxima que pudo cambiar el destino del encuentro. Tras la revisión silenciosa y la comunicación con el VAR, el juez central ratificó su decisión de no sancionar la falta, desatando la frustración en el banquillo local y sellando la repartición de puntos en Machala.
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