El delantero ecuatoriano Jordy Caicedo fue la figura ante San Lorenzo y se consolida como goleador en Argentina.
El fútbol argentino tiene un nuevo nombre propio que resuena con fuerza en Parque Patricios: Jordy Caicedo. El delantero ecuatoriano, que llegó a Huracán con sed de revancha tras etapas complicadas en su carrera, ha logrado lo que todo futbolista sueña al aterrizar en un club con tanta historia: convertirse en el héroe de un clásico. Con apenas cuatro partidos vistiendo la camiseta del «Globo», el nacido en Machala ya es el dueño absoluto del cariño de la hinchada.
El cabezazo que paralizó a San Lorenzo
La tarde del domingo no fue una más para el «Tricolor». En un partido trabado, donde los nervios y la intensidad propia de un enfrentamiento ante San Lorenzo dominaban el ambiente, Caicedo apareció para romper el molde. Apenas a los cinco minutos del segundo tiempo, Jordy conectó un cabezazo letal que dejó sin opciones al portero rival.
Ese único tanto fue suficiente para que Huracán se quedara con los tres puntos en casa y para que el exjugador del Atlas se mantenga firme en la cima de la tabla de goleadores del campeonato. La efectividad del ecuatoriano está siendo la llave maestra para un equipo que necesitaba reencontrarse con el triunfo.

«Estoy viviendo un sueño»: La emoción a flor de piel
Al finalizar el encuentro, la transmisión oficial no dudó en elegirlo como el mejor jugador del partido. En la entrevista a ras de campo, se pudo ver a un Jordy visiblemente conmovido, al borde de las lágrimas. «La verdad que si me lo decían antes de que pase no me lo creería. Creo que es el fruto del trabajo y la confianza que he venido trabajando en mí», confesó el atacante de 28 años.
Para Caicedo, este presente es un bálsamo tras haber pasado meses difíciles en el extranjero. El delantero destacó que la ovación recibida por parte de la gente del Globo significa mucho para él, considerando los sacrificios realizados para llegar al fútbol argentino.

El consejo de Hernán Galíndez y la mística del vestuario
Una de las revelaciones más interesantes de Caicedo fue la intimidad de la charla previa al partido. El delantero mencionó la influencia de Hernán Galíndez. Según Jordy, el arquero les recordó que los sueños se cumplen y que hay que «hacerse cargo» de ellos.
«Hoy yo estoy viviendo un sueño hermoso y toca hacerse cargo, vivir más todo esto y seguir rindiendo de la mejor manera», sentenció el goleador. Esta conexión ecuatoriana en el vestuario de Huracán parece estar dando resultados inmediatos, no solo en lo futbolístico sino en lo anímico.

Un triunfo necesario para el Globo
Más allá de lo personal, Jordy subrayó la importancia de la victoria para el grupo. Huracán venía de una racha complicada con solo dos puntos de nueve posibles. «Lo necesitábamos muchísimo. Sabíamos que veníamos haciendo las cosas bien, que era solo ganar un partido para que las cosas empezaran a darse», explicó. Con este envión anímico, el equipo espera escalar posiciones, de la mano de un Jordy Caicedo que, gracias a Dios y a su esfuerzo, hoy reina en Parque Patricios.
