El sólido partido de Piero Hincapié en la clasificación del Arsenal ante Chelsea.
La semifinal de vuelta de la Carabao Cup capturó todas las miradas del fútbol internacional, especialmente en Ecuador. El Emirates Stadium fue el escenario de un enfrentamiento estratégico y físico entre el Arsenal de Piero Hincapié y el Chelsea de Moisés Caicedo. Ambos seleccionados nacionales fueron titulares y disputaron los 90 minutos, demostrando por qué son piezas inamovibles en el esquema de sus respectivos clubes en la Premier League.

Desarrollo del partido: Intensidad y planteamientos tácticos
Desde el pitazo inicial, el encuentro mostró una dinámica de «estudio». El Arsenal, impulsado por su localía, intentó imponer condiciones mediante la posesión, mientras que el Chelsea, bajo la dirección de Liam Rosenior, optó por un bloque reactivo. El objetivo de los Blues era claro: mantener el orden defensivo y evitar que los Gunners ampliaran la ventaja obtenida en el partido de ida.
A los 18 minutos, la sorpresa llegó desde los pies de un defensor. Piero Hincapié se proyectó al ataque y sacó un remate potente que exigió al portero Robert Sánchez, quien logró despejar el balón. Tras ese aviso, el Chelsea intentó adelantar líneas, encontrando en los disparos de media distancia de Enzo Fernández sus opciones más claras en un primer tiempo que terminó sin goles.

Segundo tiempo: Cambios ofensivos y tensión al límite
En el complemento, la falta de claridad en el último tercio obligó a los entrenadores a mover el tablero. Cerca del minuto 60, el Chelsea abandonó su línea de cinco defensores para pasar a una formación de cuatro, permitiendo el ingreso de figuras ofensivas como Cole Palmer y Estevao. Esta apuesta por el ataque generó espacios que el Arsenal, con mayor control del balón, intentó explotar.
La polémica no faltó en Londres. Al minuto 83, una entrada de Trevor Chalobah sobre Gabriel Martinelli dentro del área encendió las alarmas, pero el árbitro decidió no pitar penal y el VAR no intervino, manteniendo el drama hasta el suspiro final.

El gol de la clasificación definitiva
Cuando parecía que el partido terminaría en empate, el Chelsea se volcó totalmente al ataque buscando desesperadamente igualar el global. Fue en ese momento de vulnerabilidad que el Arsenal lanzó un contragolpe letal. Kai Havertz quedó mano a mano con Robert Sánchez, eludió al guardameta con solvencia y definió con el arco a su disposición para marcar el 1-0 definitivo al cierre del encuentro.
Con este resultado, el global de 4-2 favoreció plenamente a los dirigidos por Mikel Arteta. El Arsenal ahora espera rival para la gran final, el cual saldrá de la llave entre el Manchester City y el Newcastle (serie que lideran los de Guardiola por 2-0).
