El técnico argentino Vitamina Sánchez celebra su primer título como entrenador y deja un mensaje que llega al corazón de los hinchas.
Pablo «Vitamina» Sánchez, entrenador de Liga de Quito, vivió una noche histórica al consagrarse campeón de la LigaPro 2024, logrando su primer título como director técnico en el fútbol profesional. A pesar de la derrota 1-0 en el partido de vuelta contra Independiente del Valle, el contundente 3-0 obtenido en la ida fue suficiente para sellar un global de 3-1 y levantar el trofeo.

Visiblemente emocionado, Sánchez dedicó el triunfo a seres queridos que han marcado su vida. “Para Marco (Angulo), mi mamá que está arriba con Marco, mi viejo, mis hijas, mi mujer que está ahí. Es mi primer título en primera y le agradezco a Liga de Quito por confiar en mí”, expresó con lágrimas en los ojos en una breve entrevista.
Un equipo sólido y una estrategia que marcó la diferencia
Ya más tranquilo, en rueda de prensa, Sánchez analizó las claves que llevaron al título. Explicó que su equipo supo ejecutar el plan táctico diseñado para neutralizar al Matagigantes. “Cerramos los carriles centrales e invitamos a que jugaran por fuera, sabiendo que nuestra defensa aérea es muy fuerte. Visualizamos este partido como salió, y los tres goles de ventaja nos dieron cierta tranquilidad”, afirmó el técnico.
Además, destacó un momento crucial en la temporada: “El empate con Mushuc Runa fue el punto de inflexión. Vi a los jugadores enojados, unidos, y entendí que podíamos llegar lejos. Desde ahí, solo perdimos contra Delfín y luego ganamos todo”.
El futuro sin Arce: un reto para Vitamina
El entrenador también fue consultado sobre la inminente salida del delantero paraguayo Álex Arce, quien fue el máximo goleador del torneo con 28 tantos. Sánchez aceptó la realidad del mercado futbolístico: “Es parte del negocio. Ahora nuestra misión será reemplazarlo de la mejor manera posible. Quizás el que venga no marque tantos goles, pero intentaremos mantener el nivel competitivo del equipo”.
El festejo no estuvo exento de anécdotas. En plena conferencia, los jugadores interrumpieron al técnico para bañarlo en cerveza, un momento que resumió la alegría y la camaradería que reinan en el plantel.
Con este título, Pablo Sánchez se consolida como un técnico prometedor y deja un legado que seguramente pondrá la vara alta para quienes lleguen después a dirigir a Liga de Quito.