Tras la salida de Guillermo Duró, el argentino Pedro Troglio lidera la lista del Bombillo
El Club Sport Emelec se encuentra en un punto de inflexión determinante para su futuro deportivo. Tras confirmarse la salida de Guillermo Duró, la directiva azul ha iniciado una búsqueda exhaustiva para encontrar al estratega ideal que lidere el proyecto de la temporada 2026. En las últimas horas, un nombre con amplio recorrido internacional ha tomado una ventaja considerable: el argentino Pedro Troglio.

El perfil de Pedro Troglio: Experiencia para un Emelec en crisis
La noticia, revelada por el periodista José Alberto Molestina en plataformas como DeUna, Marca 90 y Zapping Sports, coloca a Troglio como la opción más firme. El entrenador bonaerense no es un improvisado; su hoja de vida incluye pasos por ligas competitivas de Argentina, Paraguay y Perú, además de un éxito rotundo en el fútbol centroamericano.
Para la dirigencia eléctrica, Troglio representa la estabilidad y jerarquía necesarias para calmar las aguas tras un periodo de turbulencia institucional. Su capacidad para gestionar planteles bajo presión es uno de los factores que lo posicionan por encima de otros candidatos en la carrera por el banquillo del «Bombillo».

El caso Vicente Sánchez: Un sueño económicamente inviable
A pesar del entusiasmo que generó la posibilidad de fichar al uruguayo Vicente Sánchez, las noticias no son alentadoras para la hinchada. Sánchez viene de un presente brillante tras coronarse campeón de la Concachampions con el Cruz Azul, lo que ha disparado su cotización en el mercado internacional.
La realidad económica de Emelec, sumada a la incertidumbre institucional que ha rodeado al club, hace que competir por sus servicios sea «prácticamente imposible». Equipos con presupuestos más robustos y proyectos deportivos más consolidados están tras sus pasos, alejando definitivamente al charrúa de Guayaquil.
Las razones de la salida de Guillermo Duró
Es importante entender por qué quedó vacante el puesto. Aunque la salida de Duró se manejó en términos cordiales, el trasfondo fue estrictamente económico-contractual. Durante la gestión del expresidente Jorge Guzmán, se firmó una extensión de contrato para 2026 con un incremento salarial significativo respecto a lo que el técnico percibía anteriormente.
Con la llegada de nuevos escenarios dirigenciales y las dificultades financieras actuales, mantener dicho compromiso resultaba inviable para las arcas del club. Finalmente, ambas partes acordaron rescindir el vínculo de mutuo acuerdo, dejando de lado incluso las cláusulas de rescisión para facilitar la transición. Ahora, el camino parece despejado para que Pedro Troglio asuma el reto de devolver a Emelec a los primeros planos del fútbol ecuatoriano.
