Mushuc Runa no quiere repetir sustos y apuesta fuerte por la garra charrúa.
El Mushuc Runa ha decidido no perder tiempo. Tras un final de año cardíaco, el líder vitalicio del club, Luis Alfonso Chango, ha salido decidido a el mercado internacional con una misión clara: devolver al equipo a los puestos de protagonismo y alejar cualquier fantasma del descenso.
De la gloria continental a la angustia del descenso
Para entender la importancia de estos movimientos, hay que mirar el retrovisor. La temporada pasada fue, sin duda, una auténtica montaña rusa emocional para la hinchada ambateña. El equipo vivió una dualidad pocas veces vista: tocó el cielo con las manos en la Copa Sudamericana, logrando un triunfo histórico ante el gigante Cruzeiro en tierras brasileñas, una hazaña que puso la marca Mushuc Runa en boca de todo el continente.
Sin embargo, la realidad local fue mucho más dura. El desgaste pasó factura y el club terminó luchando hasta el último suspiro en el cuadrangular por la permanencia para no caer a la Serie B. Esa lección parece haber sido aprendida, y la planificación para 2026 busca equilibrio y solidez desde el primer día.
Sangre uruguaya para el esquema de Paul Vélez
La reestructuración comienza con acento uruguayo. El martes aterrizaron en suelo ecuatoriano los dos flamantes refuerzos que vestirán la verde y roja durante todo el 2026.
El primero es Lucas Lemos, volante proveniente de Boston River. Su llegada representa una apuesta por la juventud y el hambre de gloria. En sus primeras declaraciones a MachDeportes, Lemos dejó clara su ilusión: “Contento, estoy listo para cumplir los desafíos. Mushuc Runa viene creciendo, el año pasado hizo una muy buena Copa Sudamericana. Es mi primera experiencia fuera de Uruguay, voy a dar lo mejor”. Su perfil sugiere un mediocampo con mayor dinámica y proyección internacional.

Por otro lado, la ofensiva recibe a Nicolás Dibble, exjugador de Fénix. Dibble llega con la etiqueta de ser un jugador desequilibrante, algo que el equipo necesitó con urgencia en los tramos finales del torneo anterior. “Vengo a aportar experiencia, soy un jugador encarador”, sentenció el atacante, quien además destacó la gestión administrativa del club: “Buscaremos hacer un buen torneo, tenemos buen equipo. El presidente y el cuerpo técnico vienen haciendo bien las cosas”.


Seguridad garantizada bajo los tres palos
No todo son caras nuevas; la continuidad también es clave. Además de los fichajes de Lemos y Dibble, la directiva logró asegurar la permanencia de una pieza fundamental: el arquero uruguayo Rodrigo Formento.
Formento, quien fue testigo directo de la exposición global del club, renovó su vínculo hasta finales de 2026. “Hicimos que la marca Mushuc Runa se hizo conocida a nivel mundial por la Sudamericana. Ojalá que este año sea ameno, que cumplamos los objetivos”, comentó el guardameta, agradeciendo la confianza renovada del cuerpo técnico. Con estos movimientos, el «Ponchito» envía un mensaje claro: el 2026 será un año para competir, no para sufrir.
