El ex arquero de El Nacional David Cabezas llega a Loja influenciado por Gabriel Cortez y el proyecto de «Pechón» León.
Tras una salida que dio mucho de qué hablar en el entorno de El Nacional, el experimentado guardameta David Cabezas ha dado vuelta a la página de forma oficial. El portero de 30 años fue presentado como el flamante refuerzo de Libertad FC para la temporada 2026, integrándose de inmediato a los trabajos de pretemporada en la ciudad de Loja. Su llegada no es casualidad; responde a un proyecto deportivo que busca consolidar al equipo en la serie de privilegio del fútbol ecuatoriano.

La influencia de Gabriel Cortez y el «Pechón» León
En sus primeras declaraciones como jugador del cuadro lojano, Cabezas fue transparente al revelar qué factores inclinaron la balanza a favor de Libertad. No se trató solo de una oferta económica, sino de la confianza personal. El arquero destacó que el contacto previo con el director técnico Juan Carlos «Pechón» León fue fundamental. Sentirse respaldado por el estratega antes de firmar es, para cualquier jugador, una garantía de competitividad.
Sin embargo, hubo un factor adicional que facilitó su aterrizaje en el «Reina del Cisne»: la presencia de Gabriel Cortez. El ex Barcelona SC, ahora figura de Libertad, fue una pieza clave en las negociaciones. Según el propio Cabezas, la recomendación y la influencia del «Loco» fueron determinantes para que aceptara el desafío de mudarse al sur del país. La química entre ex compañeros de liga promete ser un pilar en el vestuario lojano.

El reto técnico: El juego con los pies
David Cabezas llega consciente de que el esquema de León le exigirá evolucionar. En el fútbol moderno, el arquero es el primer atacante, y en Libertad esa premisa es innegociable. «Al profe le gusta mucho jugar con los pies y tengo que mejorar mucho en eso», admitió con humildad el guardameta. Este proceso de adaptación técnica será prioritario durante la pretemporada, buscando que el equipo tenga una salida limpia desde el fondo, aprovechando la visión de juego que el cuerpo técnico busca implementar.
La mirada puesta en el Mundial 2026
A pesar de la polémica salida de su anterior club, el nivel mostrado por Cabezas en las últimas campañas lo mantiene en el radar de la opinión pública. Con 30 años y la madurez necesaria para el puesto, el portero no oculta su deseo de vestir nuevamente la camiseta de la Selección de Ecuador. Con el Mundial 2026 en el horizonte, Cabezas sabe que Libertad es la vitrina perfecta para demostrar que está apto para competir por un puesto en la lista de Sebastián Beccacece. Su consigna es clara: trabajo duro, buenas actuaciones en cada fecha y dejar el resto en manos de la dirección técnica de La Tri.
