El zaguero de 16 años Carlos Medina detalla su situación contractual y su fanatismo por el Ídolo.
Una de las novedades más llamativas en la actual pretemporada de Barcelona Sporting Club en Quito ha sido la inclusión de un rostro adolescente en el plantel profesional. Se trata de Carlos Medina, un defensa central de apenas 16 años que ha sorprendido no solo por su juventud, sino por su procedencia: las formativas de Independiente del Valle.
Tras ser oficializado e integrarse a los trabajos bajo el mando del cuerpo técnico, Medina ofreció sus primeras declaraciones para explicar cómo se gestó este inesperado movimiento dentro del mercado ecuatoriano.

De la «Máquina del Valle» al reto en el Astillero
El traspaso de Medina ha generado ruido mediático porque implica la salida de un talento de la cantera de Independiente del Valle (IDV), club reconocido internacionalmente como una «máquina» de exportar jugadores, para recalar en un Barcelona que afronta una temporada marcada por una fuerte reestructuración y reducción de presupuesto.
En entrevista con El Canal del Fútbol, el zaguero aclaró su situación contractual con el equipo de Sangolquí, despejando dudas sobre su salida:
«En IDV yo tenía un contrato de aficionado. Digamos que yo no tenía un contrato con el club profesional. Firmé mi finiquito para jugar en Formativas», explicó Medina.
El jugador detalló que su llegada al club negriazul se dio a los nueve años, tras unas pruebas en Guayaquil, trasladándose a Quito apenas dos semanas después. Sin embargo, tras años de formación, sintió que era momento de un cambio de aires.
¿Cómo se concretó el fichaje por Barcelona SC?
La oportunidad de vestir la amarilla no fue algo que el jugador buscara forzar, sino una propuesta que llegó en el momento justo. Según relata el propio futbolista, la oferta fue presentada a su representante y la decisión fue impulsada por el deseo de enfrentar nuevos desafíos profesionales.
«Lo de Barcelona fue una oportunidad que me ofrecieron, hablaron con la persona que me asesora. Y dije que sí, necesitaba un nuevo reto. Espero ganarme un puesto», afirmó con determinación, a pesar de su corta edad.

El sueño del pibe: «Toda mi familia es barcelonista»
Más allá de lo profesional, la llegada de Carlos Medina al «Ídolo del Astillero» tiene un fuerte componente emocional. El defensor confesó que su vínculo con el club guayaquileño viene desde la cuna.
«Cuando era pequeño soñaba con estar aquí. Toda mi familia es barcelonista, yo era hincha. Cuando se me dio esta oportunidad no dudé y dije que sí. Es muy lindo estar aquí», expresó emocionado, dejando claro que defender esta camiseta es cumplir una meta personal y familiar.
Referentes de talla mundial: El espejo de Piero Hincapié
Al ser consultado sobre su estilo de juego y sus modelos a seguir, Medina mostró tener claros sus objetivos. Aunque durante su infancia admiraba al español Sergio Ramos, su referente actual es un compatriota que brilla en la élite:
«Ahorita es Piero Hincapié, me gusta mucho. Me gusta cómo juega, lo arrecho que es», sentenció entre risas, evidenciando que busca emular la garra y la técnica del actual defensor del Bayer Leverkusen y la Selección de Ecuador.
Con 16 años, Carlos Medina inicia su camino en la primera división con la responsabilidad de ganarse un lugar en un Barcelona que apuesta por la renovación.
