Los jugadores de Barcelona reclaman cuatro meses de salarios atrasados y advierten que evalúan no presentarse al partido decisivo de este domingo.
La temporada de la LigaPro llega a su fin envuelta en turbulencia económica, y Barcelona Sporting Club es nuevamente el epicentro del conflicto. A pocos días del partido más importante del semestre, donde se juegan la clasificación directa a la fase de grupos de la Copa Libertadores, el plantel profesional del «Ídolo» ha tomado una decisión drástica: paralizar sus entrenamientos.

La medida de fuerza responde a una situación que los jugadores califican de insostenible: el atraso salarial crónico. Este miércoles, el grupo decidió no practicar y emitió un contundente comunicado dirigido a la directiva presidida por Antonio Álvarez y a la opinión pública, exponiendo la gravedad de la crisis financiera que atraviesa la institución.
Cuatro meses sin cobrar y una amenaza latente
Según detalla el documento firmado por los futbolistas, la deuda asciende a cuatro meses de sueldos, primas y otras obligaciones. La situación se agrava al denunciar que el incumplimiento afecta también al personal de apoyo (cuerpo médico, utileros, cocina), quienes dependen de esos ingresos para subsistir.
«Hemos recibido múltiples fechas de pago. La más reciente, el 15 de diciembre, nuevamente fue incumplida», señala el texto, agregando un dato alarmante: aún se les adeuda el 50% del salario de diciembre del año anterior (2024).
Aunque el plantel asegura haber seguido jugando «por amor a los colores» y respeto a la hinchada, la paciencia se agotó. La resolución es clara: no volverán a entrenar hasta que se regularicen los pagos. Sin embargo, la advertencia más preocupante es la posibilidad de «no presentarnos a jugar el partido del fin de semana», refiriéndose al duelo clave contra Independiente del Valle.
¿Peligra la definición ante IDV?
Barcelona SC debe enfrentar al campeón, Independiente del Valle, este domingo 21 de diciembre a las 16:30 en horario unificado. El cuadro «Torero» depende de sí mismo para asegurar el cupo directo a Libertadores, teniendo un punto de ventaja sobre Liga de Quito.
La incertidumbre ahora es máxima: ¿Logrará la directiva solucionar el conflicto económico en tiempo récord o el «Ídolo» perderá la oportunidad de oro por una huelga de jugadores? La falta de entrenamiento en días cruciales ya es un hándicap deportivo considerable de cara a la gran final del domingo.


