Tras la salida de Rescalvo y cambios directivos, Álvarez liderará el armado del plantel 2026 y la posible llegada de César Farías a Barcelona.
En medio de una coyuntura dirigencial sumamente agitada, Barcelona Sporting Club ha comenzado a mover sus fichas para reorganizar la institución de cara a la temporada 2026. Tras reportarse salidas masivas en la directiva, el club «torero» ha tomado decisiones cruciales para llenar los vacíos de poder, específicamente en el área más sensible: la gestión deportiva.
La gran novedad, confirmada por el periodista Juan Francisco Rueda, es la designación de David Álvarez como el nuevo Presidente de la Comisión de Fútbol. Este nombramiento surge como una respuesta inmediata a la necesidad de renovar los altos mandos y corregir el rumbo tras los resultados obtenidos en 2025. Álvarez tendrá la responsabilidad de actuar como el nexo principal entre los directivos del club y el cuerpo técnico, encargándose de las decisiones netamente futbolísticas.

El reto para Álvarez es mayúsculo y urgente. Su gestión inicia en un momento crítico marcado por la salida de figuras clave, como la transferencia de Janner Corozo a Liga de Quito, y la vacante en el banquillo técnico tras la partida de Ismael Rescalvo. Todo apunta a que su primera gran gestión será cerrar la llegada de César Farías, quien se perfila como el reemplazante. Farías regresaría al fútbol ecuatoriano con el antecedente de haber sido campeón con Aucas en 2022, aunque también recordado por la suspensión tras el incidente con Braian Oyola.
El tiempo no es un aliado para la nueva Comisión de Fútbol. Con la pretemporada ya en marcha, David Álvarez debe acelerar la conformación final de la plantilla 2026. La competencia oficial no espera: la Copa Libertadores y la LigaPro arrancan a mediados de febrero, exigiendo decisiones inmediatas y acertadas para devolver a Barcelona al protagonismo.
