Un festejo que terminó en tragedia: la afición de Liga de Quito sufre un episodio lamentable en el Alejandro Serrano Aguilar.
La victoria 2-1 de Liga de Quito sobre Deportivo Cuenca quedó en un segundo plano tras un desafortunado incidente en las gradas del estadio Alejandro Serrano Aguilar. Edison Pilataxi, un aficionado albo de 35 años, perdió su ojo derecho tras recibir el impacto de una bala de goma disparada por la Policía en medio de los disturbios.

El incidente ocurrió durante el festejo del primer gol de Liga, anotado por Gabriel Villamil. En medio de la euforia, varios hinchas escalaron las mallas para celebrar, lo que generó la reacción inmediata de la Policía, que exigió que descendieran. Sin embargo, la situación escaló rápidamente y, según el informe policial, tras la negativa de los aficionados, los uniformados recurrieron al uso de la fuerza, incluyendo el disparo de balas de goma como medida disuasiva.
Uno de estos proyectiles impactó directamente en el rostro de Pilataxi, quien inicialmente creyó haber sufrido un corte en la ceja. Sin embargo, al ser atendido por los paramédicos en el estadio y trasladado al Hospital Vicente Corral Moscoso, se confirmó la pérdida irreversible de su ojo derecho. Su hermano Roberto relató a Diario El Mercurio que ahora el hincha enfrenta una cirugía de alto riesgo con la esperanza de estabilizar su condición.
Por su parte, la Policía justificó su accionar, alegando que los hinchas habrían agredido al personal policial y que, tras agotar otras medidas, se hizo uso de «munición de letalidad reducida» para controlar la situación. Sin embargo, este hecho ha generado indignación entre la hinchada y en redes sociales, donde muchos cuestionan el uso desmedido de la fuerza en un contexto deportivo.
Este lamentable episodio abre el debate sobre la seguridad en los estadios y el papel de la Policía en el control de multitudes, dejando en evidencia que el fútbol ecuatoriano necesita medidas más efectivas para evitar que la pasión termine en tragedia.