El exvolante del Ídolo Luis Caicedo reveló que no pudo con la intensidad del DT uruguayo y terminó dejando el club.
El legado de Guillermo Almada en Barcelona SC es innegable. Su fútbol ofensivo, la presión constante y su alta exigencia física marcaron una era en el Ídolo. Sin embargo, no todos los jugadores pudieron adaptarse a su estilo, y uno de ellos fue Luis Caicedo, más conocido como «Gordo Lucho».
En una reciente entrevista con Concentrao, el exvolante de Barcelona SC confesó que la intensidad de Almada lo llevó a tomar la decisión de dejar el equipo antes de lo previsto. «Me hizo retirar de Barcelona. Tenía contrato hasta el 2016, pero cuando llega Guillermo había tres jornadas de entrenamiento al día y era un ritmo altísimo. Era presión constante, yo lo podía hacer, pero terminaba liquidado. No podía comer, quería tener relaciones íntimas y no podía porque no me daba, salía y me iba a dormir», reveló Caicedo.
El mediocampista, que se consagró campeón con Barcelona en 2012, recordó que Almada inicialmente confiaba en él. «Me mandó a decir que era el tipo de ‘5’ que le gustaba y que iba a jugar. Pero yo pensaba en si me iba o no. No me querían dejar ir y me fui calladito de la concentración después de una serie de calambres que me dieron. Trabajaba demasiado intenso», confesó.
Tras su salida de Barcelona SC a mediados de 2015, Caicedo encontró continuidad en Liga de Portoviejo en la Serie B. Luego pasó por Delfín, donde recibió un homenaje por parte de los toreros en un partido del torneo nacional. En 2016 volvió a Olmedo, donde brilló en sus mejores años, hasta su retiro en diciembre de ese mismo año.

La historia de «Gordo Lucho» es una muestra de cómo la exigencia de un entrenador puede marcar el destino de un jugador. Mientras Almada sigue dejando huella en el fútbol sudamericano, Caicedo recuerda su etapa con nostalgia y con la certeza de que el fútbol a veces impone retos insostenibles para algunos.