
El empate 0-0 entre Guayaquil City y Barcelona SC no terminó con el pitazo final, ya que Pool Gavilánez decidió responder a los cuestionamientos de César Farías sobre el arbitraje y el desempeño del equipo «ciudadano». El técnico guayaquileño fue tajante al señalar que, si bien existe un respeto profesional hacia la trayectoria del entrenador amarillo, las declaraciones emitidas tras el compromiso cruzaron una línea ética y deportiva que no está dispuesto a ignorar en el contexto del fútbol ecuatoriano.
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El respeto no es sumisión ante la jerarquía
Gavilánez inició su intervención separando la admiración profesional de la defensa de su institución. «Yo respeto a los entrenadores de los equipos grandes. Al profe Farías lo respeto, pero sus declaraciones fueron desubicadas», afirmó el estratega, dejando claro que la jerarquía del rival no le otorga el derecho de dictar cómo debe competir el cuadro local. Para el DT del City, las sugerencias de Farías sobre mantener la misma intensidad en todos los juegos resultaron fuera de lugar.
«No es quién para decir qué podemos hacer»
La postura de Pool Gavilánez escaló en contundencia al referirse a la autonomía táctica y anímica de su plantilla. El entrenador subrayó que ningún colega tiene la autoridad moral para indicar las pautas de comportamiento de un equipo ajeno. «No es quién para decir qué podemos hacer. Se lo respeta, pero tampoco nos puede faltar al respeto», sentenció, cerrando el capítulo con una frase que resonó en la prensa deportiva: «Se desubicó un poco con sus declaraciones y hay que ponerlo en su lugar».