El empate 1-1 entre Barcelona SC y Botafogo por la Fase 3 de la Copa Libertadores quedó en segundo plano tras la tarjeta roja a César Farías. El entrenador venezolano, conocido por su temperamento pero también por su vasta trayectoria, decidió alzar la voz para aclarar lo sucedido en el Estadio Monumental. Según el estratega, la decisión de Wilmar Roldán fue desproporcionada, considerando que su intención nunca fue confrontar al juez central, sino salvaguardar su integridad física ante una jugada dividida que terminó invadiendo su espacio de trabajo.
La versión de Farías sobre Wilmar Roldán
El timonel de los «toreros» fue enfático al señalar que no hubo un «rifirrafe» violento con el árbitro. En sus declaraciones, destacó que apeló a su experiencia internacional para intentar que Roldán recapacitara y consultara la tecnología. La respuesta del colegiado, centrada en el contacto físico, fue el detonante de una expulsión que Farías considera injusta pero que decidió no pelear en el momento para evitar un castigo mayor por parte de la CONMEBOL.
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El riesgo de una lesión en el banquillo
Farías detalló que la jugada se originó cuando un futbolista del equipo brasileño despejó un balón con excesiva fuerza cerca de la raya técnica. El entrenador describió un movimiento instintivo para evitar ser pisado por un jugador de gran envergadura, lo que provocó un contacto accidental. Para el venezolano, el informe arbitral que habla de «agresión» no se ajusta a la realidad de un lance donde él simplemente «trastabilló» al intentar protegerse de los tapones del rival.
No me voy a poner fino a sacar deducciones sobre lo que pudo o no haber hecho César Farías en la acción de su expulsión ante Botafogo. Pero dejando de lado sus antecedentes, para mí no hay contacto físico ni intento de agresión. pic.twitter.com/bxPRHzNnjf
— Rogelio Arosemena ⚽️ (@Rarosemena11) March 5, 2026
