El juvenil de 17 años brilló con un doblete y el penal decisivo ante Guayaquil City
La revancha llegó pronto para Barcelona Sporting Club. Tras el tropiezo sufrido el pasado sábado en su propia presentación, el Ídolo del Astillero devolvió la gentileza en la denominada Noche del City. En un encuentro cargado de emociones, el estadio Christian Benítez fue testigo de cómo la balanza se inclinó a favor de los amarillos, gracias a la irrupción de una joven promesa que se robó todos los flashes: Johan García.

El reencuentro con el Kitu Díaz y la ley del ex
El morbo del partido estaba centrado en un nombre: Damián Díaz. El eterno «10», ahora con la camiseta de Guayaquil City, volvió a verse las caras con su exequipo. El trámite inicial mostró a un Barcelona mucho más fluido que en el Monumental, generando peligro constante a través de Toto Núñez. No obstante, la falta de puntería del delantero impidió que el marcador se abriera temprano.
Fue a los 63 minutos cuando apareció la mística. En una jugada por el costado, Ayoví envió un centro que sobró a la defensa canaria y permitió que el Kitu Díaz, entrando por el segundo palo, conectara de zurda para el 1-0. Fiel a su historia con el club guayaquileño, Díaz no festejó y pidió perdón a la hinchada, cumpliendo así con la inexorable «ley del ex».
La Noche de Johan: Remontada y jerarquía juvenil
Cuando parecía que la fiesta sería puramente «ciudadana», emergió la figura de Johan García. El volante de apenas 17 años, a quien el técnico César Farías comparó en su momento con el talento colombiano Edwin Cardona, demostró por qué hay tantas expectativas sobre él.
Solo dos minutos después del gol de Díaz, a los 65′, García se atrevió con un remate de media distancia que, tras un desvío fortuito, se coló en el arco para el empate. No contento con eso, a los 83′, el juvenil aprovechó un centro preciso de Byron Castillo para conectar de cabeza y sentenciar el 2-1 parcial, forzando la definición por trofeo.
Definición por penales y broche de oro
Al estar en juego un trofeo por el marcador global (tras el 1-0 de la ida para el City), el 2-2 global llevó la resolución a los doce pasos. Allí, la figura del arquero José David Contreras se agigantó al atajar uno de los lanzamientos, dándole la ventaja inicial al Ídolo.
El destino quiso que el quinto y definitivo penal quedara en los pies de Johan García. Con una frialdad impropia de su edad, el juvenil ejecutó con éxito para sellar el 5-3 final en la tanda, asegurando que Barcelona se llevara la victoria y la revancha en una noche que difícilmente olvidará.
