El emotivo mensaje de Damián Díaz tras su salida de Barcelona SC y su nueva vida como «ciudadano»
La noche en el Estadio Christian Benítez no fue una jornada cualquiera para el fútbol ecuatoriano. La presentación de la plantilla de Guayaquil City tuvo un protagonista absoluto: Damián el «Kitu» Díaz. El experimentado volante, que ha marcado una época dorada en el balompié nacional, fue recibido con honores en lo que representa uno de los movimientos más comentados del mercado actual.

El «Kitu» y una presentación cargada de sentimientos
El momento cumbre de la velada llegó cuando la voz del estadio anunció: “El refuerzo de lujo… Damián Díaz está presente”. En ese instante, el ’10’ saltó al gramado de juego, pero no lo hizo solo. Fiel a su estilo humano y cercano, caminó sobre el césped acompañado de sus hijos, recibiendo una ovación cerrada por parte de los aficionados presentes que reconocen en él a una leyenda viviente de nuestro fútbol.
Este gesto no solo marcó el inicio oficial de su etapa con el cuadro «ciudadano», sino que también subrayó la estabilidad y el arraigo que el jugador siente por la ciudad de Guayaquil.
Un vínculo inquebrantable: «Amor eterno» por Barcelona SC
Pese a vestir ahora los colores de Guayaquil City, Díaz no esquivó las preguntas sobre su pasado inmediato y su legado en el equipo torero. En un diálogo sincero con Zapping Sports, el mediocampista abrió su corazón para referirse a la institución donde alcanzó el estatus de ídolo máximo.
“Con Barcelona SC tengo un amor eterno, y todo el mundo lo sabe. A veces no se dan las circunstancias”, confesó el argentino-ecuatoriano.
Estas palabras resuenan con fuerza en la hinchada amarilla, confirmando que, aunque los caminos profesionales se hayan separado, el sentimiento permanece intacto. Díaz dejó claro que su salida no borra los años de gloria, títulos y la conexión especial que forjó con la parcialidad canaria.

Ecuador: El hogar elegido por el ’10’
Más allá de lo deportivo, Damián Díaz aprovechó la oportunidad para reafirmar su sentido de pertenencia con la nación que lo acogió hace más de una década. Al ser consultado sobre su futuro y su estancia, fue tajante: “Ecuador es un país que he escogido para vivir gran parte de mi vida”.
Con esta declaración, el volante despeja cualquier duda sobre su compromiso con el fútbol local y su deseo de seguir aportando su talento en las canchas ecuatorianas. Su llegada a Guayaquil City no es solo un refuerzo futbolístico de jerarquía para el equipo, sino la permanencia de una figura que ya es parte de la cultura deportiva del país.
