Tensión en Emelec: El reclamo de la hinchada
El arranque de la pretemporada para el Club Sport Emelec no ha sido el esperado. Lejos de la calma necesaria para planificar un año de revancha, el entorno del «Bombillo» se ha visto sacudido por un ambiente de alta tensión. Durante uno de los últimos entrenamientos en el Polideportivo Samanes, el descontento popular tomó forma de mensaje directo y contundente.
Un grupo de hinchas se hizo presente para colgar una bandera que señala directamente a ex dirigentes y a nombres específicos del primer plantel. Este hecho no es aislado, sino la respuesta a un 2025 cargado de resultados deportivos flojos y una crisis financiera que parece no tener fin.

Los nombres señalados y las cifras de la discordia
Lo que más llamó la atención de la protesta fue la precisión del reclamo. En la bandera desplegada, los aficionados mencionaron cifras que exponen la brecha entre el rendimiento en la cancha y los costos operativos del club. El mensaje decía: «W. Corozo 20k por mes, Tin Angulo 19k por mes, vayan con Pileggi y Guzmán, fuera de Emelec».
Esta acción pone bajo la lupa a figuras como Washington Corozo y José «Tin» Angulo, quienes son cuestionados por sus salarios en relación con su aporte al equipo.
Un panorama institucional sombrío
El contexto de Emelec es crítico. A la falta de resultados se le suma una nueva suspensión por parte de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) debido a deudas pendientes con dos clubes diferentes. Esta situación impide que el club pueda operar con normalidad y genera una incertidumbre constante sobre su participación en los torneos oficiales.
La falta de liquidez económica y la acumulación de problemas legales han convertido el día a día del equipo en un campo de batalla administrativo. Mientras el cuerpo técnico intenta enfocarse en lo deportivo, las noticias que llegan desde los despachos son mayoritariamente desalentadoras.

El incierto camino del «Bombillo» en 2026
Recién arranca el año y el clima es de «guerra». Lo que debería ser un período de renovación de ilusiones se siente como una extensión de los fracasos del año anterior. La hinchada ha dejado claro que su paciencia se agotó.
El desafío para Emelec no es solo futbolístico; es recuperar la identidad y la estabilidad de un club que históricamente ha sido protagonista en Ecuador. Por ahora, el silencio de la directiva y la presión de la grada marcan una pretemporada que arde en Samanes.

