El portero albo Gonzalo Valle solo podrá salir del centro de detención para rehabilitaciones médicas bajo custodia.
La situación legal de Gonzalo Valle, guardameta de Liga Deportiva Universitaria, ha tomado un rumbo definitivo tras la reciente resolución judicial. El magistrado a cargo del caso decidió negar la suspensión condicional de la pena, lo que significa que el futbolista deberá cumplir de manera íntegra la sanción impuesta por una contravención de tránsito.

Ratificación de la condena y restricciones estrictas
El juez fue enfático al ratificar la condena de 20 días de privación de libertad. Con esta decisión, se cierran las puertas a una posible liberación inmediata o a la opción de un arresto domiciliario. Valle permanecerá recluido y, lo que más afecta su ritmo profesional, tiene estrictamente prohibido entrenar o participar en cualquier tipo de actividad deportiva con su club mientras dure el periodo de la sanción.
Permisos exclusivos para rehabilitación médica
A pesar de la rigurosidad de la sentencia, la defensa técnica y médica del jugador logró un punto de flexibilidad basado en su estado de salud. El juez autorizó el traslado exclusivo para tratamiento médico especializado, fundamentado en los certificados presentados por el cuerpo médico de LDU.
Estos traslados no representan libertad de movimiento; el jugador deberá cumplirlos bajo custodia permanente. El protocolo dicta que Valle podrá salir únicamente para asistir a sus sesiones de recuperación y tendrá la obligación de retornar al centro de detención inmediatamente después de finalizadas.
Detalles del tratamiento especializado de Valle
La necesidad de estos traslados radica en la complejidad del proceso de recuperación que atraviesa el arquero. El equipo médico de Liga de Quito detalló que el deportista requiere el uso de tecnología avanzada para su rehabilitación, tales como:
- Sistema de gravedad alterada ALTER-G.
- Criocompresión Zimmer.
- Terapia de ondas de choque.
- Uso de plataforma neuromuscular y piscina terapéutica.
El magistrado dispuso que se cumpla un calendario médico estricto y que el equipo de salud de la institución entregue informes periódicos sobre su evolución. Además, se advirtió que cualquier actividad que se desvíe del protocolo médico establecido será considerada una falta, manteniendo la prohibición de cualquier ejercicio fuera de la rehabilitación autorizada.

