La propuesta de resta de puntos por deudas salariales desató la polémica entre los directivos en el Consejo de Presidentes.
El Consejo de Presidentes de la LigaPro, celebrado este lunes en Guayaquil, fue escenario de un intenso desacuerdo entre las directivas de Barcelona Sporting Club y el Independiente del Valle. Tras la reelección de Miguel Ángel Loor, el debate sobre las normativas financieras encendió la polémica.

El conflicto estalló cuando Santiago Morales, gerente de IDV, presentó una moción para endurecer el control económico: propuso la resta de tres puntos por cada mes de atraso en los salarios de los planteles. Esta postura, alineada con la exigencia histórica de los «Rayados», provocó la reacción inmediata de Antonio Álvarez.
El presidente de Barcelona SC rechazó enérgicamente la propuesta, argumentando que bajo esas condiciones «nadie podría estar al día» y los del Valle terminarían «jugando solos». Además, Álvarez lanzó un dardo directo al señalar que IDV cuenta con el respaldo de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), lo que facilitaría su estabilidad financiera.
Finalmente, la tensión disminuyó en las urnas. La moción de Independiente del Valle no prosperó, siendo rechazada con 13 votos en contra y 11 a favor, manteniendo el sistema actual de control sin las sanciones extremas propuestas.

