La Explosión Azul quedó empañada por violencia en las gradas y obligó a suspender Clásico del Astillero.
Lo que debía ser una fiesta de presentación para Emelec terminó en un escándalo lamentable. La Explosión Azul, que marcaba el inicio de la temporada 2024 para el equipo ‘Eléctrico’, se vio abruptamente interrumpida en el minuto 56 del partido contra Barcelona SC.

El motivo: el lanzamiento de bengalas y objetos al campo de juego por parte de un sector de la hinchada local, poniendo en riesgo la integridad de los jugadores. La situación alcanzó su punto crítico cuando una de las bengalas impactó cerca del arquero torero, José Contreras, lo que llevó a la suspensión definitiva del partido.
Antes del incidente, Barcelona SC ya había sido víctima de otros ataques con objetos lanzados desde las gradas. Ante la falta de garantías de seguridad, los árbitros tomaron la decisión de detener el juego, dejando en el olvido el tanto marcado por Octavio Rivero para Emelec.
Este nuevo episodio de violencia vuelve a poner en tela de juicio el comportamiento de ciertos sectores de la hinchada y la capacidad de los organizadores para controlar estos eventos. Mientras la dirigencia de Emelec busca respuestas, la afición ecuatoriana se pregunta: ¿hasta cuándo seguirán ocurriendo estos lamentables hechos en nuestro fútbol?